Por: Anislaydis Ramírez Osorio
La primera muestra y concurso de cine nacional acogió el estreno de «Pintemos de violeta la economía cubana para que ninguna quede atrás», del Proyecto Palomas. La jornada incluyó la proyección de otros dos documentales y se convirtió en un espacio de reflexión y reconocimiento a la lucha de las mujeres en la isla.
La pantalla del capitalino Cine Yara se tiñó de violeta este fin de semana. No fue un efecto técnico, sino el color simbólico que unió las historias de resistencia, ingenio y lucha de las mujeres cubanas en el ámbito económico, gracias al estreno nacional del documental “Pintemos de violeta la economía cubana para que ninguna quede atrás”, una producción del Proyecto Palomas.
La cinta, dirigida por la reconocida realizadora Lizette Vila, fue el plato fuerte de una jornada que formó parte de la primera muestra y concurso de cine nacional. El estreno no llegó solo: estuvo escoltado por la proyección de dos documentales hermanos, “Todos los días son 8 de marzo”(2023) y “Mujeres de fe: señales de lealtad”(2024), creando un tríptico audiovisual que ofrece una mirada profunda y necesaria sobre las realidades de la mujer en la Cuba de hoy.
Lejos de ser una pieza puramente estadística, “Pintemos de violeta…” se adentra en las vivencias personales. A través de conmovedores testimonios, la obra visibiliza las brechas de género que persisten en el entramado económico cubano, pero también celebra la fuerza de aquellas que, desde oficios formales, emprendimientos o el cuidado doméstico, sostienen gran parte de la economía del país.
El título mismo es una declaración de principios y una invitación a la acción: teñir de violeta (el color de la lucha feminista) un ámbito históricamente desigual, con el objetivo claro de que «ninguna quede atrás».
El público que abarrotó la sala del Yara no solo observó, sino que vibró y aplaudió.
Esta presentación fue posible gracias a un trabajo colaborativo. El proyecto Palomas, conocido por su larga trayectoria en la defensa de los derechos y la visibilización de grupos vulnerables, contó para esta muestra con el apoyo de CARE Internacional, la Embajada de Canadá en Cuba y el ICAIC.
«Este partenariado que tenemos con el proyecto Palomas nos permite lograr nuestro objetivo, que es justamente tratar de favorecer y promover la voz de las mujeres en diferentes ámbitos», señalaron representantes de las organizaciones colaboradoras, subrayando la importancia de estas alianzas para amplificar mensajes de inclusión y justicia social.

“Pintemos de violeta la economía cubana…” no es solo un documental; es un espejo y una ventana. Un espejo donde muchas mujeres pueden verse reflejadas y una ventana para que el resto de la sociedad se asome a una realidad que necesita ser transformada. La primera muestra y concurso de cine nacional continúa su programación, pero este fin de semana quedará marcado como el momento en que el Cine Yara se vistió de violeta.

Fotos: Tomada del perfil de Facebook de ICAIC
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