Por: Roberto García Del Corral
Abrió sus cortinas la sexta edición del Clásico Mundial de Béisbol para el equipo cubano, con una importante victoria ante Panamá en el debut, imitando lo sucedido hace veinte años en el mismo Estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico, durante la primera edición del evento.
Un trabajo monticular efectivo de los lanzadores cubanos y el bateo oportuno de largometraje, fueron las claves para un éxito que deja buenas vibras entre los amantes del béisbol en la mayor de las Antillas.
El estelar lanzador zurdo Liván Moinelo no defraudó a quienes esperaban, desde hace varios días, su apertura en este primer desafío ante el equipo canalero. Con tres entradas y dos tercios de labor sin permitir anotaciones, archivó su primer éxito en tres participaciones dentro de estos certámenes.
Igual de eficiente fue la actuación de los relevistas, encabezados por Yariel Rodríguez, que vino al rescate de Moinelo para concretar el último out de la cuarta entrada, y posteriormente extendió su trabajo inmaculado durante dos innings, recetando tres ponches. El «cerrojo pinareño» Raidel Martínez retiró el noveno episodio sin complicaciones, para apuntarse el salvamento.

En materia ofensiva el bateo de fuerza fue decisivo ante el abridor panameño Logan Allen, que recibió el máximo castigo de Yoelkis Guibert y Yoan Moncada, el primero con un vuelacercas solitario en el segundo episodio que estrenaba el marcador cubano, mientras el antesalista cienfueguero en el tercer capítulo con un compañero en circulación, mandó a volar la pelota a 369 pies, para colocar las carreras dos y tres en el pizarrón, que a la postre fueron decisivas.
Con esta actuación Moncada deja un registro relevante para los Clásicos Mundiales, pues empata con el venezolano Miguel Cabrera en la mayor cantidad de juegos consecutivos conectando extrabases (5), racha que el cubano inició en la pasada edición del evento y que puede continuar aumentando en este 2026.

Otras actuaciones destacadas fueron la de Yidi Cappe con un doble en par de veces al bate, además de una base por bola, y la de Ariel Martínez, quien conectó par de indiscutibles en cuatro oportunidades ofensivas. Para Alfredo Despaigne y Erisbel Arruebarrena fue un día para el olvido, entre ambos acumularon ocho veces al bate sin conectar jits y cuatro ponches.
Mañana sábado será día de descanso para el equipo cubano, que tiene agendada su próxima presentación en la fase de grupos el venidero domingo 8 de marzo ante su similar de Colombia, un duelo que resulta vital para mantener firmes las aspiraciones de obtener uno de los dos cupos en disputa a la siguiente ronda del torneo.

Mantener el buen ambiente en el terreno, arriesgar con inteligencia en el corrido de las bases, continuar realizando una rotación efectiva en el cuerpo de lanzadores, así como aprovechar las oportunidades ofensivas que se presenten, deben continuar marcando la ruta de un equipo que lleva en las «cuatro letras» de su uniforme, mucha historia e identidad deportiva.
Fotos: World Baseball Classic




